Australia sobrevive a una tarjeta roja y Japón remonta para lograr una victoria por 35-32 en su debut en Les Kiss. FOTOS: YUKI SATO/AP
OSAKA, Japón (AP) Australia comenzó la era de Les Kiss con una victoria por 35-32 sobre Japón en Osaka, en un partido vibrante y de ritmo frenético que confirmó tanto el potencial de los Wallabies como varios aspectos que todavía deben mejorar. El triunfo llegó en el primero de los dos tests entre ambas selecciones y se decidió prácticamente en los últimos minutos.
Los Wallabies apoyaron cinco tries, con aportes de Harry Potter, Tom Wright, Max Jorgensen, Fraser McReight y Taniela Tupou. La precisión de Ryan Lonergan, autor de cuatro conversiones, y de Ben Donaldson desde el tee también resultó decisiva para mantener a Australia por delante.
Sin embargo, Japón nunca permitió que Australia controlara completamente el encuentro. Los Brave Blossoms impusieron un rugby rápido, dinámico y muy ofensivo, precisamente el tipo de partido que mejor se adapta a sus características. Ryunosuke Ito, con apenas 21 años y muy poca experiencia internacional, volvió a demostrar que puede convertirse en una de las grandes figuras del rugby japonés, mientras que Warner Dearns, Kazuma Ueda y otros delanteros mantuvieron a los locales constantemente en la pelea.
Una primera mitad de máxima intensidad
Australia llegó a ponerse por delante, pero sufrió un golpe importante antes del descanso cuando Miles Amatosero recibió una tarjeta roja de 20 minutos por un contacto directo de hombro con la cabeza de Warner Dearns. La decisión fue considerada correcta por el equipo arbitral debido al alto riesgo del contacto.
Japón aprovechó la superioridad numérica y llegó al descanso empatado 14-14. El episodio volvió a poner sobre la mesa una cuestión que acompañó a los Wallabies durante todo el encuentro: la indisciplina.
En la segunda mitad continuó el intercambio de golpes. Australia consiguió una ventaja de 35-25 gracias a los tries de Jorgensen, McReight y Tupou, pero Japón no se rindió. Dearns redujo la diferencia a solo tres puntos a falta de tres minutos y los anfitriones tuvieron una última oportunidad de recuperar la posesión. Australia, finalmente, consiguió resistir.
Australia ganó, pero Japón marcó el ritmo
Una de las principales conclusiones es que los Wallabies, en determinados momentos, cayeron en el tipo de partido que Japón quería jugar: rápido, abierto, con mucha posesión y constantes ataques.
Japón se siente cómodo en ese escenario porque puede utilizar sus elaboradas estructuras ofensivas, mover rápidamente el balón y atacar los espacios. Australia tuvo calidad suficiente para imponerse, pero no siempre consiguió controlar el ritmo ni aprovechar sus ventajas.
Por eso, el resultado de 35-32 probablemente refleja mejor la igualdad del partido que la diferencia teórica entre ambos equipos.
La disciplina, una preocupación para Les Kiss
El debut de Les Kiss fue positivo por el resultado, pero dejó una advertencia clara: Australia debe mejorar su disciplina y su capacidad para administrar los partidos.
La expulsión temporal de Amatosero fue el ejemplo más evidente, pero no el único. También hubo decisiones poco acertadas y momentos en los que los Wallabies regalaron puntos o posesiones que podrían haberles permitido controlar mejor el encuentro.
Kiss tendrá que conseguir que Australia sea más eficiente a la hora de decidir cuándo atacar, cuándo conservar la posesión y cuándo utilizar el pie para sumar puntos.
Japón demuestra que vuelve a ser peligroso
La actuación de Japón fue probablemente una de las grandes noticias del partido. Bajo la dirección de Eddie Jones, los Brave Blossoms parecen recuperar progresivamente la identidad y la confianza que los llevaron a convertirse en una selección competitiva a nivel internacional.
Más allá del resultado, Japón mostró mejoras importantes en el juego de contacto y en la capacidad de ganar la línea de ventaja. Jugadores como Warner Dearns, Jack Cornelsen, Ben Gunter y Faulua Makisi están dando mayor solidez a los delanteros.
Además, Japón cuenta con jóvenes talentos que pueden ser fundamentales en el futuro. Ryunosuke Ito, autor de un magnífico try, destaca especialmente por su talento y capacidad para influir en el juego pese a su corta experiencia internacional.
También sobresalió el pilar derecho Shuhei Takeuchi, fuerte en la melé y sorprendentemente efectivo con el balón.
El balance para Les Kiss
El primer partido de la era Les Kiss deja un balance positivo, pero con tareas pendientes.
Australia demostró carácter para ganar un encuentro que se complicó en varias ocasiones y los suplentes tuvieron un impacto importante en el tramo final. La melé, que sufrió durante la primera parte, mejoró considerablemente con los cambios, y Josh Canham fue especialmente importante en los saques de banda.
Pero los Wallabies necesitan mejorar tres aspectos fundamentales:
Control del partido: no pueden permitir que un rival marque el ritmo durante tantos minutos.
Disciplina: las tarjetas y errores evitables pueden resultar mucho más costosos contra rivales de mayor nivel.
Gestión de las oportunidades: Australia debe saber cuándo buscar el ensayo y cuándo asegurar puntos mediante el tiro a palos.
Conclusión
La victoria 35-32 es un buen comienzo para Les Kiss, pero no fue una actuación dominante. Australia tuvo suficiente calidad y carácter para superar a Japón, aunque los Brave Blossoms demostraron que están mucho más cerca de las grandes selecciones de lo que podría indicar el resultado.
El segundo test, el 15 de agosto en Townsville, será especialmente interesante: Australia tendrá la oportunidad de demostrar que puede imponer su propio ritmo y controlar mejor el partido, mientras que Japón llegará con la confianza de haber llevado a los Wallabies hasta el límite.
En definitiva: Australia ganó el partido, pero Japón ganó buena parte de la batalla táctica. Para Les Kiss, el resultado es alentador; el rendimiento, en cambio, deja claro que todavía hay mucho trabajo por hacer.
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